Fumigando – Mar Mounier

Entiéndase lo siguiente por tragacionista: en primer lugar, aquel que “traga” toda información de los medios oficiales con cuasi fervor religioso, sin ápice de rigor crítico alguno; en segundo lugar, quienes lo manifiestan suelen ser personas sumamente manipulables debido a su expedita indigencia cognoscitiva. 

<strong>Mar Mounier</strong>
Mar Mounier

Politóloga. Estudios Internacionales, University of New Orleans, (USA). Internacionales Wirtschaftswissenschaftrechts, Leopold-Franzens-Universität Innsbruck, (AT
Columna: Fumigando.
Ciudad: Zürich, Suiza.

Los tragacionistas

Empiezo saludando este portal, en donde la impertinencia hará las delicias de aquellos patriotas que disfrutan «deconstruyendo» (palabrita tan progre pero exacta en épocas de posmodernismo) la narrativa de medios y «líderes de opinión» divulgadores del discurso absurdo y la de sus adormecidas masas cretinizadas. Y, precisamente, a esas masas cretinizadas es a las que refiere el intelectual español Juan Manuel de Prada al acuñar un término que describe con precisión de relojero suizo a la nueva generación de indigentes intelectuales que azota a nuestras sociedades occidentales: los tragacionistas. Estos son seres cuasihechizados por la narrativa oficial imperante, para quienes la verdad, la evidencia y la realidad son un enemigo al cual deben combatir. «Sólo los tragacionistas […] se niegan a examinar toda evidencia, tal vez porque si lo hicieran tendrían que confrontarse con su estupidez gregaria y su sometimiento lacayuno a las consignas sistémicas», explica De Prada.

Entiéndase lo siguiente por tragacionista: en primer lugar, aquel que “traga” toda información de los medios oficiales con cuasi fervor religioso, sin ápice de rigor crítico alguno; en segundo lugar, quienes lo manifiestan suelen ser personas sumamente manipulables debido a su expedita indigencia cognoscitiva. 

El tragacionista vendría a ser una triste consecuencia de lo que el filósofo italiano Giovanni Sartori describió como la sociedad del homo videns. Según Sartori, la televisión y el video (imágenes) han modificado radicalmente la forma en que los seres humanos adquieren información y conocimiento. Afirmó Sartori que vivimos en la sociedad del «proletariado intelectual», en la que sus individuos ya no adquieren conocimiento a través de libros (con el proceso de lectura como promotor de la inteligencia abstracta, tan necesaria para el cultivo del pensamiento estereoscópico, que nos permite relacionar y asociar conceptos, datos y entender la realidad). Para este destacado filósofo italiano, la televisión (y las redes sociales) ya no serían solo un instrumento de estupidización, sino una paideia: son medios que generan nuevos anthropos en una sociedad donde los medios audiovisuales han empobrecido el aparato cognoscitivo del homo sapiens, hasta convertirlo en un guiñapo sin personalidad intelectual ni capacidad de razonar. El tragacionista conforma una sociedad en la cual los sujetos se niegan a sí mismos el neurálgico proceso de sinapsis que les permite asociaciones pertinentes o conclusiones inteligentes, previos procesos de reflexión y análisis. El tragacionista solo registra, copia y duplica imágenes, arengas y sondeos —no entiende de razonamiento periférico—, y sobre esas imágenes, arengas y sondeos construye su propia realidad, totalmente subjetiva. El tragacionista niega el uso de la razón, el discernimiento, la irrefutabilidad de la ciencia u otro método como medio para adquirir un conocimiento objetivo de la realidad. Y es que el atomismo tragacionista es antirrealista: considera imposible cualquier alternativa argumentativa sustentada en la evidencia, la lógica y el sentido común, pues le es imposible considerar una realidad independiente. Así, el tragacionista se niega a rebatir con argumentos lógicos y reflexivos lo universal, lo fijo, lo evidente y lo preciso. 

El tragacionista es el sujeto víctima del bombardeo de la sociedad teledirigida en donde los medios de comunicación, las redes sociales y la televisión —que convenientemente explotan la semántica— no buscan encontrar y mostrar los fundamentos y las condiciones de la verdad, sino ejercer el poder con el propósito de un cambio social y cultural. El tragacionista asume como autoridad suprema las manipulaciones, medias verdades y grandes mentiras con rótulo de fact checking de medios de propaganda e instituciones públicas ideologizadas como realidad determinante, pues tiene destruida la curiosidad y voluntad de hurgar en el conocimiento y de utilizar su capacidad de razonar para llegar (a través de ese conocimiento) a conclusiones lógicas e instruidas logradas a través del uso del intelecto.

El tragacionista es un holgazán intelectual por decisión. Es promotor y practicante nato de la ignorancia permisiva. Podrá intuir quizá que «algo» en el discurso oficial «no encaja», pero prefiere ignorarlo. Y es que elige no saber para no enfrentar, pues, en efecto, tiene un terror absoluto a confrontar una realidad a la que considera compleja. Al adolecer de curiosidad y honestidad intelectual (Dunning-Kruger), es un indigente filosófico y teórico para investigar y enfrentar el producto de sus descubrimientos. Agregado a esto, tiene un pánico descabellado a cuestionar la «realidad oficial», que le es presentada como única, pues necesita ser aceptado como miembro de un rebaño de seres «biempensantes» y henchidos por una gaseosa superioridad moral. Siente que, de cuestionar a la argolla maniquea y sectaria a la que es altamente funcional, será criticado. Recordemos que el tragacionista es, por su déficit de bagaje intelectual, un ser absolutamente incapacitado para enfrentar una crítica. Por ende, el tragacionista se convierte entonces en «caja de resonancia» de una masa cretinizada, cultora del pensamiento gregario, fanático y prosélito.

Ante semejante realidad, queda a los pocos seres pensantes de este mundo defender la verdad como valor con todas las armas: coherencia, correspondencia, evidencia, firmeza. Vivimos en los tiempos que hace un siglo profetizó el escritor británico Gilbert Keith Chesterton: «Llegará el día en que será preciso desenvainar una espada para afirmar que el pasto es verde». La labor del guerrero intelectual es, en consecuencia, desenfundar la espada y arremeter contra el oscurantismo tragacionista en los polvorientos campos de batalla de la lucha de las ideas.

25 comments on “Fumigando – Mar Mounier

  1. Muy buen artículo. 100% de acuerdo. Conozco a muchos que solo repiten lo que leen o escuchan sin considerar por un segundo que algo no sea como se los cuentan. Que pena da conocer a tantos tragacionistas.

  2. Buen articulo, es cierto que existe personas que no aceptan las criticas a sus afirmaciones, afirmaciones que no saben sustentar pues lo ecucharon asi y asi piensan, aduciendo que quien las dijo es muy «inteligente» y que por ello se debe pensar igual

    Saludos.

  3. Que deleite!….»se niegan a examinar toda evidencia, tal vez porque si lo hicieran tendrían que confrontarse con su estupidez gregaria y su sometimiento lacayuno a las consignas sistémicas»

  4. Excelente. Sin embargo se podría resumir en un tipo de falacia argumentum ad verecundiam o Magister dixit que mucha gente es propensa a caer por su falta de perspicacia en temas relevantes a la materia en cuestión.

  5. Excelente articulo, excelente Mar. Felicitaciones por este nuevo medio en el que continuaremos siguiendo tus ideas, tu pensamiento y tu acciôn

  6. Implacable, impecable., descripción exacta de la masa cautivada por la MSM, que por ver a CNN cree tener “todo lo que necesita saber”.
    Como dirían en el argot del Calcio: “Mítica @ la Vero!!!

  7. Los tragacionistas en tiempos de elecciones. Se podría afirmar que son aquellos que esperan su vuelto tras hacer copy y pega de cuanta noticia estatal aparezca en favor de un candidato. Son las hordas que pululan en Palacio y ahora en Breña. Prefiero ser directo. En democracia la Metacognicion funciona. En Comunismo estas excluido mentalmente (no piensas, eres propiedad de otro…ya tienes amo)

  8. Hola Mar. Excelente artículo. Una descripción precisa de los tragacionistas . A «desenfundar la espada y arremeter contra el oscurantismo tragacionista…» Saludos.

  9. Alguna vez en twitter, un usuario me respondió: «el sentido común no tiene nada que ver con la ciencia» (!!) Un tragacionista en todo sentido de la palabra, que ignoraba que tras la Observación-Hipótesis-Experimentacion-Teoria-Ley (pasos método científico) está precisamente el sentido común, el razonamiento lógico. Lo mas increíble es que era una persona con estudios universitarios. Lo que está demostrando que la Universidad (y hablo de las que dicen ser de «prestigio») esta formando ineptos, cretinos, imbéciles.
    ¡Buen artículo, Mar, no podrías haberlo hecho mejor!

  10. Excelente columna. Este mundo está lleno de tragacionistas. Es lamentable ver tanta gente con poca personalidad, capacidad analítica y pensamiento crítico. Solo nos queda buscar y defender la verdad en este mundo de farsas y planes siniestros que intentan llevarnos a la destrucción de la humanidad.

  11. Excelente articulo Mar siempre te leo en twitter y ahora este espacio esta muy interesante. Asi conozco a muchos que solo repiten como loros lo que escuchan y «leen» en los medios rojos

  12. buen artículo, los tragacionistas en este caso vendrían a ser los fujimoritas, increíble como se dejan engañar a p3sar de que no existen pruebas del supuesto fraude

  13. Hola, unas preguntas, sería constitucional y viable que:
    – El congreso elegido, mediante una comisión investigadora, determine si la inscripción de la plancha presidencial de Perú Libre fue ilegal.
    – Además determine si hubo fraude, no solo en segunda vuelta sino también en la primera.
    – De confirmarse las sospechas de inscripción ilegal y fraude ¿se podría invalidar su candidatura?, ¿se podría anular su proclamación, incluidos los congresistas de Perú Libre?
    -De esta manera los 37 escaños de Perú Libre se redistribuirían entre las bancadas de los partidos cuya inscripción fue correcta.
    -La mayoría de bancadas aprobarían esto ante la perspectiva de incrementar su número de parlamentarios a costa de los de Perú Libre.
    – El congreso llamaría a una segunda vuelta entre Keiko y López Aliaga
    – ¿Los militares respaldarían eso?
    – Por último ¿Se puede revertir todo lo hecho por Perú Libre en caso de ser proclamado y luego cesado? Incluidos los nombramientos y ceses de gente en las diversas instituciones del estado.

  14. Señorita Mar Mounier eres un encanto de mujer, una belleza innata en lo intelectual y también en lo físico me gusta leerte por que retrata gran parte de tus párrafos todo lo que pasa a mi al rededor y todo lo que los peruanos estamos viviendo en estos momentos , la gran mayoría como borreguitos son adoctrinados cada día que pasa y los vuelven unos tontos útiles «intelectuales» , y el que lee, comprende ,analiza y tiene sentido común lo desprecian por que en todo ese proceso que hizo emite una opinión por que contrastó lo que leyó y lo que vive día a día y a muchos no les agrada que le digan las cosas como en realidad están pasando, pero eso hace que me llene de más valor y animarme más para poder seguir en esta lucha cultural en donde lo absurdo se volvió lo obvio y lo obvio se volvió absurdo ,una cosa de locos , un gran saludo en donde se encuentre. podría por favor agregarme a FACEBBOK estoy como ISAI RAVINES. Saludos. compartiré su publicación a mi muro con su permiso, siga escribiendo así.

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